20 jul. 2008


Ya no me detendré a pensar qué hacer, no voy a intenar hacerte reír. Ahora voy a seguir mis impulsos, voy a dejar que el destino me lleve hacia donde quiera. El destino es mi brújula. La ruta es la vida, y mi destino: La felicidad. La vida es un camino largo, y la felicidad se presenta seguido. Aunque alguna vez la vida nos mande abajo. Hay que recuperarse, porque cualquier error, es aprendizaje-