23 nov. 2008


No olvidé el lugar donde te conocí, pero olvidé como llegaste a mí. Las palabras que dije también las perdí; no sé por qué nunca las escribí. Toda la vida te puede cambiar en un segundo, sabes que de pronto puedes aparecer en otro mundo. Un inventario tenemos que hacer, para no olvidar lo que fué.

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