6 jun. 2009



La rutina me aburrió. Buscaba tanto ese camino, hoy que ya lo encontré puedo decir que estaba perdida en ese círculo sin salida, en ese pozo, en ese camino sin final. Dejé de ser el personaje que había inventado sólo por el. Ya no me importa lo que piense o pensaba, no me interesa una persona que tiene la rutina de que estén las cosas bien, creo que hoy lo puedo ver y contar, como si ya no fuese un problema...
Las cosas, están bien con una persona... como llamarlo? Amigo? Ex novio? Chico? Compañero? No importa, porque él HOY no es nada; vuelvo, las cosas están bien... y de repente, esa persona te insulta, o crea algún problema. Cuando lo encarás, o le hacés una pregunta... te contesta mal, te insulta. Vos le contestás algo, sigue así, toma a mal cualquier cosa que digas, hasta que llega el punto que necesitás contestarle algo. Y casualmente, le cerrás la boca, entonces se enoja y te dice que no te va a hablar mal. Hasta que la estúpida le dice: ay, perdoname, estuve mal. Las cosas se arreglan, la estúpida es felíz, creyendo que el la quiere, por lo menos como a una amiga. Y él, sin embargo se desgasta la lengua hablando mal de la estúpida. Se calman las aguas, porque él, dijo todo lo que necesitaba decir y un poco más, hasta que entonces, se inicia otra vez la secuencia. ¿Qué es esto? ¿A qué tipo de juego estamos jugando? La estúpida, es estúpida porque deja que el le haga esto. Hasta que un día, esta estúpida abre los ojos, cree que lo tiene como amigo, y por fin, después de OCHO MESES de ESO logra sacarse de encima todos esos problemas, toda esa rutina AGOBIANTE. Y ahí aparece otro, el que logra sacarte de todos los problemas, el príncipe que soñas. Y te ilusionás... tus amigas felices porque vos lograste salir de ese pozo en el que estuviste, en el que les QUEMASTE LOS OÍDOS. Y entonces, llega ESE, celoso, no sé por qué. Él fue el que me dejó, ÉL fue el que quiso terminar, ÉL me hizo mal. Entonces, cada vez que estás felíz, necesita terminar con tu alegría. No puede soportar que vos seas felíz con otro, no puede soportar que seas felíz con una persona que te haga felíz, que no te lastime. Hablan, ella, ya no estúpida, con la intención de arreglar las cosas y saber el por que de ciertas cosas. Y él termina queriendo iniciar EL PROBLEMA, OTRA VEZ. Hasta que una, le dice... No, esta vez, YO NO TE PIDO PERDÓN, esta vez no. Ahora sé que no me importa hablar con alguien que... y le plantea la "rutina" Y él, que dice... NADA. Es sólo saber qué decirle. Terminar con la rutina. No volver a caer...

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