5 nov. 2009

Complices

Somos cómplices los dos... Al menos, sé que huyo porque amo. Necesito distención; estar así despierta es un delirio de condenados. Como un efecto residual, yo siempre tomaré el desvío... Tus ojos nunca mentirán, pero ese ruido blanco es una alarma en mis oídos.
No seas tan cruel, no busques más pretextos. No seas tan cruel, siempre seremos prófugos los dos... No tenemos dónde ir; somos como un área debastada, carreteras sin sentido, religiones sin motivo... ¿Cómo podremos sobrevivir?

No hay comentarios: