10 dic. 2009

fantasma

Salgo volando por la ventana, y tantos días quedan atrás. Ya no me duelen todas las cosas que ayer me podían molestar. Son cajones que se cierran para que nadie los vea;  son  palabras que no pude decir. Pero ya no me importa, porque nada me toca y no hay nada vivo dentro de mí. Floto en el aire desde esa tarde, cuando mi cabeza explotó. Ahora el piso es de nubes, y me asomo cada tanto a espiarte desde donde estoy. Y veo, y vuelo... Y veo, y vuelo.
El barrio se ilumina, y la noche se hace día; brilla como un árbol de navidad. Y estoy alto, muy alto. Y las luces de los autos que se frenan cada tanto, y vuelven a arrancar. Y veo a la gente corriendo, como una coreografía sin fin... Y huelo como en una avioneta el olor a fugazzeta que cocina mamá. Y me acuerdo de aquel día que decías: ¿Si pudieras ser un pájaro, que harías? Ahora que floto y no siento lo que toco, y la gente no me ve pasar. Voy a aprovechar para ir a buscarte y contarte como es todo por acá. Algunas mañanas pasa la abuela Yolanda, y nos vamos juntos a pasear. Y te manda un saludo el marido de Pocha que me juega al ajedréz y no le puedo ganar. Y dale para adelante el el pibe de a la vuelta que a la tarde te pasó a visitar...
Yo te sigo esperando, porque nada me apura, y algún día todos vienen para acá. Y veo, y vuelo... Y veo, y vuelo.Y veo, y vuelo... Y lloro, un poco.

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