21 nov. 2011

No volveré a perderte

Tengo que admitir que te extraño, tal vez lo tengo tan en la piel que ya no me hago cargo. Es inevitable pensar en que me duermo pensando en vos, y me levanto pensando en vos. No hay sueño en el que no aparezcas. Toda mi vida me gustó que las películas tengan final felíz. Y sabés? Yo busco un final felíz, que significaría una historia felíz. Un día siento que me querés, otro, que me ignorás, y nunca pensaste en mí. Hoy, lo único que puedo asegurar, es que se me terminó la intuición. Inconscientemente me doy a mí misma mensajes de esperanza, diciendome que después de la tormenta sale el sol. Es raro, porque hoy llueve. No sé, siento que de a poquito vas a volver, YO me doy cuenta de que no pude sin vos, o si, vivo, pero mi cuerpo me demuestra que no puede sin vos. Dolores de cabeza, piernas flojas, dolor de espalda, falta de aire, descomposturas, etc. Nervios básicamente, a pesar de que tengo las hormonas muy alteradas. Intente estar sin vos, te quise olvidar, y no, no pude. Estoy tranquila porque sé que le puse voluntad, pero es distinto, no sé si es porque sé que intente, o porque sé que no quiero que me salga. Me doy cuenta de que te amo sólamente a vos, de que te extraño sólamente a vos, de que no quiero besos que no sean los tuyos, tu suavidad, tus manos, tus abrazos, tu calidez, tu pasión, TU forma de cuidarme. No hay igual. Sos uno en un millón. Y tal vez te perdí, pero sé que una parte de vos piensa en mí, me quiere a mí. Y sabés? Estamos volviendo al histeriqueo del principio de a poquito. O tal vez no, porque ya tenemos historia. Pero sé, y cada vez es más fuerte el presentimiento de que Dios nos va a volver a poner en el mismo camino.

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