7 dic. 2012

Quisiera a veces ser más como antes. Más que sacar lo que me pasa, más de decir que me pasa, y llorar hasta cansarme. Desarmar la carcaza y tirar todo al carajo, llorar desconsoladamente y que alguien me diga que va a estar todo bien, por más que las cosas no cambien.
Pero en este último tiempo aprendí a ser independiente, a levantarme sola, a callarme cuando debo hacerlo, a no prestar atención a las cosas que tienen la capacidad de hacerme mal, a no engancharme en boludeces. Soy felíz, como estoy? No sé, ni lo creo. Me cuesta encontrar la felicidad. Pero acá estoy, peleando, por mí, por nadie más que yo. 

No hay comentarios: