1 mar. 2013

¿Hoy te acordaste de decirle que lo querés?

Hace unos días, no me acuerdo dónde, y por qué, vi la foto de un mural que decía: ¿Hoy te acordaste de decirle que lo querés? Y me movió un par de piezas...
A veces queremos encariñarnos con alguien, creemos que ese simple hecho, nos va a devolver todo el cariño que llegamos a tenerle a una persona. Y sin embargo, ese cariño nunca llega. A veces creo que eso es lo que me hizo tan fría. Porque tengo que tener demasiada confianza con alguien para poder expresar mi cariño. Y esto me llevó a pensar... ¿A cuántas personas no les dije que las quiero mucho? ¿Cuántas personas no me habrán dicho "te quiero" y lo sentían o sienten? A veces me gustaría ser más demostrativa, pero también me gustaría tener la capacidad de no salir lastimada. Y le quiero decir que le tengo un cariño distinto, pero no me da la sangre. Quisiera tener ese coraje. Quisiera no perder, ni perderlo. Aunque no lo tengo. Para nada.. Pero es una historia que no conté por acá, otra vez me pasa la del clavo. Y me da miedo que """""deje""""" lo que me había dicho, y después a mi me haga lo mismo. No sé que hacer, no sé que pensar. No nada. Quiero estar tranquila. Quiero que me quiera. 

"SEGURO VOS ENCUENTRES QUIEN TE QUIERA DE VERDAD... PORQUE VOS SOS LIBRE, YO VOY A ESTAR PENSANDO EN VOLVER, EN REGRESAR"

1 comentario:

Ella falero dijo...

Hola, Aldana.
Te paso a contar que no sé como terminé en tu blog, la cuestión es que estoy aquí y he leído la entrada. Evidentemente me llamó la atención, si no fuera así no estaría comentando.
Me sentí muy identificado contigo, también me cuesta muchísimo demostrarme afectiva con las personas, incluso peor: a veces, hiero a las personas que más quiero sin darme cuenta. Lo bueno es que esas personas también me quieren a mi y me perdonan, ya conocen esa parte que no funciona del todo bien en mi. ¿Qué podemos hacer? Yo creo que es un reflejo, un mecanismo de defensa que tengo, supongo que hiero antes de que me hieran a mi. Y esta mal, esta mal pensar así, lo sé. Nunca sabemos cuando puede ser la última vez que podramos decirle a esas personas cuanto nos importa, en la vida hay que arriesgarse, lanzarse sin esperar nada, creo que es mucho mejor intentarlo que pasar toda la vida sin saber que hubiera pasado. Alguien muy sabio dijo una vez: "por mucho que te esfuerces, por muy buenas que sean tus intenciones, cometerás errores, harás daño y te lo harán a ti y si quieres recuperarte solo puedes hacer dos cosas... Perdonar y olvidar". Si no damos, ¿qué esperamos recibir? Hay que arriesgarse, a veces nos corresponderán y quizás otras tantas no. “Tropezar no es malo, encariñarse con la piedra si.” No todas las personas son iguales, no porque una nos haya hecho daño debemos dejar de descubrir a otras. En fin, saludos.