14 may. 2015

Tiempo al tiempo

Sí, tiempo al tiempo.
Por todas las veces que no entendí un por qué.
Por todas las veces que me pregunté por qué a mí.
Por todas las veces que desesperé.
Por todas las veces que llené mi almohada de lágrimas.
Tiempo al tiempo por esas veces que creí que "era el indicado".
Por el perfeccionismo.
Por cada vez que me eché la culpa. 
Porque hoy veo los frutos del amor a mi misma. Porque todo lo que duele implica crecimiento.
Porque aunque a veces no vemos, hay una rejita por la que entra luz, que termina iluminando toda oscuridad.
Aparecen mil respuestas a la vez, y en todas me reencuentro con el tiempo. Con ese tiempo que me negaba a dar, pero sin embargo, pasó. Por ese tiempo que creía apagado, pero ahi estaba,
No puedo negar que fui felíz, pero tampoco puedo afirmar que sí lo fui. Y ocurre: una epifanía que me devela que la felicidad es el momento que dura. Es esa risa entre mates, es esa charla que te dejó llena de amor. Ese abrazo que le pegás a alguien que no ves hace mucho.
Sí, las cosas chiquitas de las que tanto hablan. Algo tan trillado y común. Algo que no entendés hasta que te cae la ficha.
Porque el amor está ahi, y nosotros acá. Puede el amor venir hacia vos... O vos salir a buscar amor.
Todo llega cuando tiene que llegar. Todo acontece cuando debe.
El tiempo se exige a sí mismo lo necesario para alcanzar lo que tenga que darse. Para que todo sea como deba ser. Porque las direcciones son miles, pero el fin del camino, siempre es uno solo: el amor.