9 nov. 2016

Sentir

Algo nuevo
Que te saca de lo conocido
De las seguridades
Y comodidades.
Porque todos los caminos llevan a "romA".

23 sept. 2016

Efímero

(Pero te extraño todos los dias un poquito)

15 sept. 2016

Alguien

Que me espere.
Que entienda mis tiempos. Que sepa que cuando no tengo una gota de maquillaje estoy triste. O cuando tengo demasiado.
Que sepa que mi amor se mide con la confianza al expresar las cosas. (Cuanto menos filtro tenga, más te quiero)
Que sepa que me gustan los zapatos altos y no me acompleja tanto mi estatura.
Que me haga reír y me abrace fuerte.
Que sepa que mi humor no define mi amor.
Que me ame más cuando me enojo.
Que ame mis errores, mis flaquezas.
Que me acompañe a tomar un café en Palermo o se siente en una plaza a tomar una birra.
Que entienda que los domingos son para dormir y mirar películas.
Que no pretenda cambiar lo que pienso.
Que ayude a mediar y ceder cuando es necesario.
Que quiera compartirse, caminar a la par, sin atarse. Que busque un abrazo. Y que ese abrazo sea mutuo.
Alguien que me ame como sólo vos sabes amar.

9 ago. 2016

Soltar

Qué palabra tan quemada. Cada vez que dicen 'soltar' me imagino una frase de autoayuda, o un tatuaje en cursiva. Supongo que es porque no quiero ir mas allá.
Hasta que me doy cuenta, me doy cuenta de que soltar me implica dejar de lado lo que conozco. Animarme a todo eso que reprimo y en lo que no me siento libre. Soltar me implica ir un poquito más alla. Y yo creo que más difícil que soltar, es abrirse a lo que va a venir. Saber que se avecina lo desconocido, que implica abrir el corazón y dejarse conquistar por el Amor.
Pasar de la cabeza al corazón.
Y no me hablen de etimologías de la palabra ni de significados. Para mi, coraza es lo que protege el corazón. Bla, bla, bla. Si, mi coraza protege de los daños, de que otros entren y rompan el lugarcito que me armé en donde estoy refugiada. Donde tengo amor y es sólo para mi. Porque solo hay amor propio.
Y no, no estoy cómoda. Es lo que conozco. Conozco el dolor, se lo que es tenerlo todo pero estar vacío, no tener nada. Que nada sea tuyo. Sentir el despojo y sentirse solo. Sentir el corazón roto, lleno de barro de pisadas ajenas, que vinieron a pisar flores y se fueron. Tendrán sus motivos. Y una vez ordenado por adentro, compré muchos cerrojos y me escondí. Ahi adentro. Donde habia tanto dolor, me hice bailarina de una cajita musical sólo para mi.
Y descubro que no soy feliz. Que necesito de otros, que todo lo que saqué sigue adentro de mi coraza, que es una capa más. Construir sobre el corazón no es malo. Es malo construir una coraza llena de dolor, de espinas, que no dejan ver qué es lo que hay en el interior.
Que hay trascendencia, que hay amor, que hay libertad, que hay pasos por dar, caminos por recorrer. Que afuera también hay cosas buenas. Y que hay otros que necesitan de mi.
Romper el cascaron va a doler. Porque soy yo la que tiene que remover la maleza, las espinas. Limpiar vidrios, correr chatarra vieja, tirar basura, limpiar el terreno. Pero hay otros que me ayudan desde afuera. Simplemente, hay que decir 'necesito'. Pedir ayuda. Ponerse en marcha y dejarse rescatar. 🏃 👣

30 jun. 2016

El calor del pleno invierno

En el abrazo de un amigo, en un paseo con tu mejor amiga, en el abrazo de papá. En una comida caliente (que hace mucho nadie me hace). En la estufa mientras leés algo que te gusta. Ver a un nene sonreir. Cantar mientras limpias. O en la ducha. Caminar por la calle con una sonrisa de oreja a oreja. Dar al que lo necesita. Que una abuelita te sonria. Los mates de mis abuelas. Ver crecer a los que querés. Ir a visitar al que no ves hace mucho. Un submarino caliente en la cama. Pan calentito. Salir a la calle disfrazada de oso polar. Dormir hasta las diez.
Amar. Amar lo que hace menos frio al invierno, lo que da calor. Lo que aleja la frialdad de corazón, ese hielo de la muerte interior.
Amo. Amo el calor del pleno invierno.

18 jun. 2016

Feliz vida

Le dije 'feliz cumpleaños, te amo, ya sabés todo'.
Cree que no voy a ir a verla, los sábados no existimos porque cada una está coordinando un grupito diferente de la iglesia.
Se que es una persona que da todo por los que tiene alrededor. Simpática y charlatana. A veces también se enoja, pero ama tanto que nunca va a durar mucho tiempo. Le cuesta expresar lo que tiene adentro, pero en el fondo sabe que no está sola. Es la mayor de sus hermanos, novia del mejor y mas bueno de todos. Y es MI mejor amiga. Sorry Alan. Es mia. Bueno, quizas la puedo compartir con él también, la niña tiene mucho amor para dar.
Lo único que le engorda es su corazón.
Dios le dio en corazón lo que le falta de estatura. Posta. No importa cuantas veces la lastimes, siempre va a perdonar y salir adelante.
No quiero alardear que tengo la mejor amiga del mundo, ni que es la mas buena, la más linda, la mejor futura psicopedagoga, la mejor hija, novia hermana, (de sangre para algunos y de comunidad para otros) la mejor jugadora de handball, la mas fan de TB y no se si lo dije pero es la mejor amiga que todos quieren tener.
A la que no le importa viajar una hora y media si estoy muy triste, muy contenta, o simplemente, porque si. Es a la que no le importa si sos lo peor de lo peor, o que te pasó, o que tenés para dar. Simplemente te recibe con un abrazo de Ale y calma la tempestad. La que está llena de dones y amor para dar. La que tiene algunos defectos y mil virtudes que los opacan.
Simplemente es Alexia, fuerte, pero dulce y sensible. Es mi hermana del corazón. Esa que me comparte a su mamá, sus hermanos, su cama, lo que tenga para dar! Y hoy quiero festejar su vida. Festejar que Dios nos hizo hermanas. Darle gracias por lo que hay en su corazón y la alegría de compartir. Feliz vida, hermana.

16 jun. 2016

Anda a saber.

Hoy es uno de esos días en los que me planteo mis propios principios.
A vos, que no tenes nada mejor que hacer que estar leyendo mi 'blog', te pregunto: ¿de vez en cuando, verificas si cumplis con tus principios? ¿Con eso que das pero no tenes en claro si vivís? O mejor dicho, con eso que pretendés dar, pero no sabés si te lo das a vos mismo.
La cuestión es que asi como me gusta mirar fotos viejas, me gusta leer cosas viejas. Y qué mejor que un blog que abrí el dia en que cumplí 13 años, ahora que tengo casi 21?
Si, este espacio va a cumplir 8 años. Y ojalá hubiese crecido lo mismo, estaría por llegar al metro sesenta.
En fin, siempre digo que amo ver el crecimiento de los que amo. Y me ayuda a plantearme el amor a mi misma. Amo los pasos que di... Y aunque mis dos novios que presente tienen la misma inicial, y el que me gustaba también, hoy soy mas mujer. Crecí en lo espiritual, en interioridad. Sé que amar es para fuertes. Que el amor no es eso que sentís en la panza cuando estás cerca del que te gusta, ni lo que sentis al hacer el amor. Quizás si son formas. Pero no es el amor en completo. Entendí que amar es recibir la vida del otro tal como está, que amar duele pero no lastima. Que un beso es una expresión de amor, pero no un fin. Simplemente un medio. Tal como un abrazo o una caricia.
Que la reciprocidad no define al amor, ni a la calidad, ni a cuánto hayas amado.
Que el amor a uno mismo no es lo estético, que tiene que ver con la exteriorizacion, con lo que uno expresa; pero no es qué tan lindo creés que sos, ni con el autoestima. Estimar no es amar. Amar es permitirse fallar, intentar domar el autoestima y aceptar su condición.
Entendí que puedo enamorarme mas de una vez y que las relaciones pueden fallar, que incluso el mas bueno de todos puede enojarse y hasta lastimar.
Y por sobre todo, entendí que las historias no se repiten si uno elige correrse de la etiqueta del frasco en el que te criaron, y simplemente, se anima a vivir la trascendencia.

14 jun. 2016

Me nacen flores desde las heridas.

En alguna parte del mundo, un alfarero que dedicaba sus tardes a la creación de vasijas de barro, (cansado de remendar una y otra vez sus quebraduras) decidió implementar nuevos métodos a fin de terminar con la fragilidad de las mismas. Entonces, se levantó de su asiento, vistió sus mejores ropas, recogió sus ahorros, y partió hacia la feria de su pueblo.
Con mucha determinación, al regresar, comenzó su labor. Estaba contento. Tenía una alegría de esas que contagian, que hacen latir fuerte el corazon, y amplían la sonrisa.
Comenzó mezclando el barro con semillas de flores. De distintas variedades, colores y tamaños. Puede decirse que ahora, cada vasija sería diferente, que llegarian a sus narices esos perfumes que tanto le alegraban las mañanas. Y, aunque habia que esperar, estaba muy esperanzado; imaginaba, visualizaba los posibles frutos.
Pensó que sus vasijas ya no serían ni tan fragiles ni tan oscuras, y no se quebrarian tan fácilmente, estarían llenas de vida. Sin embargo, sintió angustia por aquellas que no habían tenido la posibilidad de albergar flores en su interior, o de ser fecundas, de dar vida. Recordó aquellas vasijas tan frágiles, y se durmió sumido en su tristeza.
Al dia siguiente, olvidando aquellos pensamientos, comenzó su rutina normal, contempló los primeros brotes de las vasijas, mas su sonrisa no se amplió, ni su corazón latió mas fuerte. Simplemente recorrió sus espacios de trabajo, con una alegría que se iba apagando.
Transcurrieron los dias y aquel alfarero no comprendía por que permanecía su angustia por aquellas vasijas que creía inútiles. No comprendía por qué no cantaba al traer sus frutos. Comenzó a buscar una solución a aquello que tanto lo inquietaba. No encontraba sentido a aquello que aún no tenia respuesta. Su angustia comenzaba a resultar extraña. Sus lágrimas regaban las pequeñas flores. Comprendía que el dolor sin un sentido es sufrimiento, pero veía como ese dolor, mantenía con vida esos frutos.
Y una tarde, como si fuera una epifanía, llegó esa respuesta que tanto anhelaba. Su angustia comenzó a ser transformada. Tomó agua, humedeció los bordes, junto nuevo barro, nuevas semillas y remendó las vasijas quebradizas.
Sin mucha esperanza, comenzó a ver los primeros brotes. Luego, llegaron las primeras hojas, las espinas, y el primer capullo. Ese día, con lágrimas de alegria, el alfarero comprendió que los fracasos se pueden remendar.
Aquellas vasijas, que habían sido basura, eran aún mas hermosas que las que primero habían florecido.
Sus flores en lo que habían sido heridas, llevaban espinas, pero su aroma, la textura de las hojas, su rojo color, las hacía especiales, podían dañar si no se tenía mucho tacto, pero valía la pena el fruto que daban.
Reflexionó sobre su labor, y entendió que con nosotros pasa lo mismo, que a veces descuidamos lo que creemos roto, o menospreciamos las heridas. Pero pueden sanarse. Y con flores. Que las flores pueden dar un aroma precioso, adornar lo que sea. Hasta el corazón mas rústico.

Así, que hoy, te pregunto ¿te animás a dejarte moldear otra vez?