16 jun. 2016

Anda a saber.

Hoy es uno de esos días en los que me planteo mis propios principios.
A vos, que no tenes nada mejor que hacer que estar leyendo mi 'blog', te pregunto: ¿de vez en cuando, verificas si cumplis con tus principios? ¿Con eso que das pero no tenes en claro si vivís? O mejor dicho, con eso que pretendés dar, pero no sabés si te lo das a vos mismo.
La cuestión es que asi como me gusta mirar fotos viejas, me gusta leer cosas viejas. Y qué mejor que un blog que abrí el dia en que cumplí 13 años, ahora que tengo casi 21?
Si, este espacio va a cumplir 8 años. Y ojalá hubiese crecido lo mismo, estaría por llegar al metro sesenta.
En fin, siempre digo que amo ver el crecimiento de los que amo. Y me ayuda a plantearme el amor a mi misma. Amo los pasos que di... Y aunque mis dos novios que presente tienen la misma inicial, y el que me gustaba también, hoy soy mas mujer. Crecí en lo espiritual, en interioridad. Sé que amar es para fuertes. Que el amor no es eso que sentís en la panza cuando estás cerca del que te gusta, ni lo que sentis al hacer el amor. Quizás si son formas. Pero no es el amor en completo. Entendí que amar es recibir la vida del otro tal como está, que amar duele pero no lastima. Que un beso es una expresión de amor, pero no un fin. Simplemente un medio. Tal como un abrazo o una caricia.
Que la reciprocidad no define al amor, ni a la calidad, ni a cuánto hayas amado.
Que el amor a uno mismo no es lo estético, que tiene que ver con la exteriorizacion, con lo que uno expresa; pero no es qué tan lindo creés que sos, ni con el autoestima. Estimar no es amar. Amar es permitirse fallar, intentar domar el autoestima y aceptar su condición.
Entendí que puedo enamorarme mas de una vez y que las relaciones pueden fallar, que incluso el mas bueno de todos puede enojarse y hasta lastimar.
Y por sobre todo, entendí que las historias no se repiten si uno elige correrse de la etiqueta del frasco en el que te criaron, y simplemente, se anima a vivir la trascendencia.

1 comentario:

Melanie Zaia dijo...

Que hermoso,me encantó lo que escribiste. Lo lindo de tener un blog hace tantos años es que podes leerte con unos años menos y darte cuenta de lo mucho que cambiaste, yo cada tanto me tomo el tiempo de releer entradas viejas mías.

Beso